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Promesas de campaña incumplidas

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“El ser humano que promete todo es seguro que no hará nada y cada una que prometa demasiado se encuentra en peligro de utilizar medios diabólicos para llevar a cabo sus promesas y está ya en el camino de la perdición”.

Carl Gustav Jung, médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo (1875- 1961)

Lic. Óscar Rubio García

Quizá el reto más importante al que se enfrentan quienes gobiernan, es cumplir sus promesas de campaña, en Michoacán nuestros políticos no son la excepción, para ello, habrá que decir que la plataforma y promesas de campaña son las ideas y compromisos que un candidato hace frente al electorado, de hecho, son el mecanismo de convencimiento para que el elector vote por ellos, bajo compromiso de realizarlas o cumplirlas en caso de llegar al poder.

En atención a lo anterior, y dado que ha transcurrido más de un año y medio de asumir el poder los gobiernos estatal y municipales, sin que hasta la fecha se perciba una mejoría en las condiciones sociales, económicas y culturales en el estado, por ello, es convenientes establecer qué debemos entender por una promesa de campaña y qué se debería hacer cuando esta se incumpla.

En teoría, las promesas de campaña son un contrato (verbal) ineludible, una obligación u obligaciones que les compromete a tomar las mejores decisiones cuando estén al poder, lo que en mi opinión, a las actuales autoridades no les ha importado, de tal suerte que sus compromisos de campaña fueron tan ligeros que el viento se los llevó, para ellos, lo sustancial es continuar en campaña, con el firme propósito de ser considerados para una candidatura de mayor jerarquía o para suplir a quien se va del cargo.

Sin duda, un mal recurrente en los políticos es la mentira, así como el incumplimiento de lo empeñado, una vez en el poder los políticos evaden sus promesas de campaña, les estorban, de hecho, hay quienes aplican programas o acciones diametralmente opuestas a las prometidas, con obras que no tienen trascendencia en las necesidades de la población, véase la modernización de la avenida Revolución en Zitácuaro.

En las democracias representativas, las elecciones son el instrumento que permite al ciudadano tener una efectiva representación de sus intereses, luego entonces, las elecciones sirven como el mecanismo a través del cual el ciudadano al votar por quien será su representante o autoridad, emite su mandato, manifiesta su confianza y voluntad en un proyecto, llámese plataforma electoral o promesas de campaña.

Lo anterior me lleva a establecer que los políticos tienen la obligación de cumplir con el mandato emitido por los electores, es decir, que las promesas de campaña que el candidato realizó, una vez como autoridad, su deber es implementar políticas, programas y acciones que serán positivamente juzgadas por los ciudadanos, mismas que deben ir acordes a las promesas electorales que difundió en su campaña.

Y es que no debemos olvidar, una democracia representativa funciona, cuando los representantes cumplen sus promesas de campaña y existe sometimiento al mandato que los votantes expresan en las urnas, caso contrario, la democracia corre el riesgo de convertirse en una farsa y obvio, los gobernantes en unos farsantes.

Dicho lo anterior, bien valdría la pena impulsar mecanismos que obligarán al gobernante a cumplir sus promesas de campaña, pues cabe recordar que el incumplimiento de compromisos electorales de nuestras autoridades, no está tipificado como causa de juicio político o sustitución, situación que aprovechan quienes están en el poder para hacer cuanto les place o desean, siendo el capricho o la improvisación el guion que siguen en la toma de decisiones.

Ciertamente en la actualidad ya podemos castigar a los malos gobiernos, evitando la reelección o bien castigando el partido al que pertenecen, máxime cuando el grupo en el poder desea conservar la presidencia municipal o el gobierno del estado, sin duda, el voto sigue siendo la mayor herramienta para premiar o castigar a políticos falaces.

Amiga, amigo lector, las anteriores líneas vienen a referencia, debido al malestar que las acciones gubernativas que nuestras autoridades estatales y municipales han realizado, en ninguno de los casos, sus acciones han mejorado las condiciones de la población, eso sí, las de sus familiares y amigos son mucho mejores que las de hace un año y medio.

Es precisamente esta práctica de favorecer a familiares, amigos y allegados, lo que impide que la población alcance un beneficio real, seguimos sumidos en el bache de la mediocridad, de la inseguridad, de la falta de oportunidades, del retroceso, y lo que es peor, no se vislumbra una mejoría.

Recordar que el próximo año es electorero y con seguridad puedo decir, nuestras autoridades actuales estarán ocupadas en cómo hacer ganar a sus candidatos o andarán de chapulines buscando un nuevo cargo, prometiendo nuevas causas electoreras que seguramente de llegar al puesto también incumplirán.

Es probable que las autoridades municipales, nuevamente desperdicien un trienio, desaprovechen su administración, de esta fecha en adelante sus intereses y las circunstancias cambian, los gobiernos se vuelven camaleónicos debido a los tiempos electorales que cada vez están más próximos, por ello, la necesidad de que la población sea cada vez más exigente, menos pasiva e indolente ante el actuar de sus autoridades, hagamos uso efectivo del poder ciudadano, para exigir una auténtica rendición de cuentas.

¿Usted qué opina?