Inicio Óscar Rubio García A propósito del aniversario de la Suprema Junta Nacional Americana

A propósito del aniversario de la Suprema Junta Nacional Americana

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¿La historia se repite? ¿O se repite sólo como penitencia de quienes son incapaces de escucharla?

Eduardo Galeano (Escritor Uruguayo 1940-2015)

 

Óscar Rubio García

En la actualidad, los valores históricos han perdido su relevancia e importancia en la cadena educativa y cultural, adolescentes y jóvenes desconocen a detalle los sucesos que marcaron al México moderno, quizá tengan en mente las fechas y personajes históricos como: Hidalgo, Morelos, Allende, Juárez, Villa, Zapata, entre otros, más por la suspensión de clases o nombres de calles, que por el juicio de sus actos.

Es tal el desconocimiento de nuestro pasado, que las cuatro grandes etapas de nuestra Nación: la llegada de los españoles y su colonización, la Insurgencia que desencadenó el movimiento de Independencia, la Guerra de Reforma, y finalmente la Revolución Mexicana que dio paso a la construcción de instituciones que en la actualidad conservan su vigencia, son letra muerta en su nivel cultural.

¿Por qué retomar el tema que nos ocupa en líneas anteriores? Simple la respuesta, soy un convencido de que quienes olvidamos nuestro pasado, estamos condenados a repetir los mismos errores, además, el estudio y conocimiento de los hechos históricos nos lleva a identificar qué se hizo bien, qué se debe reconocer y qué se debe evitar.

Baste decir, que el conocimiento de nuestra historia nos permitirá entender, entre muchas otras cosas, que los personajes emblema no fueron los únicos en la consumación de sus actos “heroicos”, y quizá lo más importante, fueron seres humanos que cometieron errores, que fueron víctimas de sus inclinaciones, desviaciones o arrebatos, situaciones que no son ajenas a la realidad actual.

Cabe recordar que aquellas tradicionales enseñanzas de poner en un pedestal inmaculado a los héroes de Independencia, de las Leyes de Reforma, y de la Revolución Mexicana (Hidalgo, Morelos, Allende, Juárez, Carranza, Villa, Zapata), han quedado atrás, hoy tenemos un sin número de investigaciones y opiniones documentadas sobre dichos personajes vistos desde muchos ángulos, que nos ayudarán a arribar a una conclusión, una postura o una definición sobre su actuar, quizá diferente a lo que siempre se nos ha dicho.

Sin duda, la historia es una herramienta básica en nuestra cultura, conocer los hechos que nos marcaron y permitieron tener las libertades de las cuales hoy gozamos, seguro estoy, evitaría que los jóvenes y no tan jóvenes, sean absorbidos por la tentación de las redes sociales (Facebook, Twitter, etcétera), que son una distracción y, desgraciadamente, el medio informativo de una sociedad, aun y cuando en ellas se mienta, se descalifique o se llegue al absurdo de insultar. El morbo de informarse a quien se exhibe o insulta, es una constante.

Y si todos los mexicanos estamos obligados a conocer la historia de nuestro país, los zitacuarenses tenemos sobre nuestros hombros una responsabilidad mayor, ya que nuestra tierra ha sido cuna de personajes y eventos que marcaron diversas etapas de cambio en esta nación. En mi opinión, la fecha cívica más importante de nuestro municipio es la instauración de la Suprema Junta Nacional Americana.

Sin tratar de profundizar en el tema, es importante resaltar que cada año se celebra en Zitácuaro su instalación, que lo fue un 19 de agosto de 1811, se realiza un evento al que son invitados personajes políticos de gran envergadura, que con seguridad, algunos ni siquiera conocen ni valoran la importancia histórica de la Suprema Junta Nacional Americana. Llegan, escuchan o dirigen los discursos, son agasajados con una gran comida y se van para no volver a verlos hasta el siguiente año, y me pregunto, en qué momento nuestras autoridades municipales, estatales y federales, después del evento realizan conferencias, círculos de lectura o cualquier otra actividad dirigida a los niños y jóvenes para que se identifiquen con su legado, con su historia y con aquellos que fueron partícipes de la misma.

La falta de interés de autoridades y población se vio reflejada el pasado 18 de agosto, resulta que el Ayuntamiento realizó una invitación a la población para que asistiera a una “mesa de opinión” que se llevó acabo en el Auditorio municipal, lamentablemente el número de personas que asistimos no llegó a 20, de los cuales 15 son los tradicionales, es decir, los mismos que acuden a cada evento de esta naturaleza, y de los asistentes, no hubo joven menor a los 20 años.

Si bien pudiera reconocerse el intento, el pobre poder de convocatoria denota que hace falta un trabajo que vaya más allá de un solo día o una semana, por eso, los que opinamos que esa parte de nuestra historia debe estar presente todo el año y ser conocimiento obligado para niños y jóvenes, alzamos la voz para demandar a nuestras autoridades en todos sus niveles, que no dediquen todos sus esfuerzos humanos, materiales y financieros solamente a la obra pública, que no olviden que un pueblo debe tener educación, cultura, sentido de pertenencia y amor por la tierra que nos ve nacer, valores que deben ser incentivados y merecen más atención de la que han tenido hasta ahora.

Si bien no es posible abstraernos de la tecnología, hagamos uso de ella responsablemente para llegar a las nuevas generaciones, no sólo utilizarla como plataforma para publicitar los logros de las administraciones públicas, esa misma vía sirve para comunicarse con los jóvenes, en un lenguaje claro, conciso y didáctico, inculcando valores, despertando en ellos la curiosidad por conocer los pasajes históricos que componen la cultura, primero de nuestro municipio y después de la nación.