Inicio Francisco Arreola Rosales # Una de miedo

# Una de miedo

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Francisco Arreola Rosales.

Me gusta pensar que todos nacemos con una sensibilidad artística, a veces veo cada espécimen que me hace dudarlo, pero no todo el arte es convencional, entonces podría mantener la teoría de que todos tenemos alguna capacidad para crear arte.

Se considera que existen 7 bellas artes: Arquitectura, Danza, Escultura, Música, Pintura, Literatura y Cine. Entonces, ¿podemos llamar artista a un albañil?, o ¿podemos considerar que un pelao’ que baila reguetón es artista?, ¿qué aquel que hace monitos con plastilina es un escultor?, ¿se le puede considerar arte a los narcocorridos?, ¿alguien que escribe o dibuja sus propios cuentos es un artista?, ¿si grabas una historia con tu celular estás haciendo cine?

Es difícil saberlo, porque seguramente las personas que estudiaron alguna de estas disciplinas te dirán que no. Sin embargo, yo pienso que aun cuando sean cosas poco convencionales, pueden ser consideradas arte, incluso cuando pueden parecer denigrantes y morbosas. Recordemos a Caravaggio, no era precisamente un artista que plasmara escenas agradables en sus oleos, era más bien agresivo y morboso (cabe decir que me encanta su trabajo, pero sé que no todos compartirán mi gusto al ver a ‘David con la cabeza de Goliath’).

Sin embargo, el arte es una expresión humana que busca relatar el sentir de una persona a través de un sentido estético, por eso pienso que aunque no me guste nada un narcocorrido sigue siendo arte, y ya me imagino los comentarios que esto va a ocasionar, pero en cuestiones estrictas, se trata de un grupo de personas hablando de su realidad a través de la estética musical norteña y seguramente tanta gente logra identificarse con ella porque realmente vive en este contexto, una más por simple costumbre o por herencia.

¿A que quiero llegar con todo esto? Es simple y me recuerda a la película de “Ratatouille” de Disney Pixar, en la que se menciona la frase: “Cualquiera puede cocinar”. Adáptala a cualquiera de las bellas artes, cualquiera puede pintar, solo es cosa de tener un lienzo, pinturas y pinceles. Cualquiera puede hacer música, cualquiera puede bailarse una cumbia y ser el foco de la fiesta, etcétera. Aquí es donde entra la frase complementaria “Cualquiera puede cocinar, no significa que cualquiera pueda ser un gran artista, significa que un gran artista puede venir de cualquier lado”.

Creo que uno de los mejores riesgos que podemos correr en la vida, es producir arte de cualquier forma. Tengo buenos amigos que se han tomado el arte en serio, y que de hecho viven del cine, de la música, de la arquitectura, de la actuación, de la danza, de la pintura, de la escultura, de la poesía, de sus libros. Y son las personas más felices que conozco.

Yo no tuve el valor de no estudiar algo fuera de lo convencional, pese a que lo intenté. El miedo no me permitió seguir una carrera musical. Sin embargo, la música siempre ha estado presente en mi vida, y fue la misma música la que me llevó después a pensar que podía escribir historias, y después a pensar que podía grabarlas, montarlas y proyectarlas. Aun cuando no tuve el valor de vivir de esto, encontré el equilibrio para poder incluirlo en lo que hago todos los días.

Hace unos días, festejé mi cumpleaños rodando un promocional con tintes de cortometraje, para el concurso de cortometrajes de terror #UnaDeMiedo y realmente eso me hizo muy feliz.

Si un gran artista puede venir de cualquier lado, tal vez ese artista seas tú, solo hace falta que explores este lado sensible (y por sensible, no refiero a que te pongas a llorar, sino que estés en contacto con tus sentimientos, ya sea negativos o positivos; románticos o agresivos), porque puede llegar el día en el que logres vivir de lo que te hace más feliz.

Así es que, todo este choro que les acabo de aventar tiene la finalidad de invitarlos a participar en el segundo concurso de cortometrajes #UnaDeMiedo, tú eres ese siguiente gran artista, tú puedes ser el siguiente Guillermo Del Toro, tú puedes ser el siguiente Gerardo Lara, tú puedes ser el siguiente Gael García, tú puedes ser el siguiente Lisandro Solís. Solo hace falta que lo intentes, y este concurso puede ser esa patadita que te motive a salir de tu zona de confort y te lleve a encontrar el camino que defina tu vida para siempre.