Inicio Región Manos indígenas creadoras de símbolos evangelizadores.

Manos indígenas creadoras de símbolos evangelizadores.

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Cortesía Doctor Josep Zalez Zalez

Olivia Tirado Nievez.

Tuxpan, Michoacán.- Las cruces atriales fueron un elemento indispensable para los franciscanos en el proceso de evangelización, ya que eran elaboradas por manos indígenas, quienes les agregaban elementos de sus creencias y costumbres ancestrales, y que adoraban, porque conjugaban a sus dioses paganos, comentó el doctor e historiador Josep Zalez Zalez.

Una de estas cruces, es la de Turundeo, la cual se cree que fue hecha por manos purépechas (son los que estaban en ese tiempo, a la llegada de los españoles). Esta cruz pertenece al siglo XVI y se encontraba, originalmente, en el atrio del templo de Santiago Apóstol en Tuxpan. En algún momento del siglo XIX fue trasladada a su ubicación actual, en la tenencia de Turundeo, la cual está visible por la carretera federal número 15.

cortesía Doctor Josep Zalez

“Se desconoce la fecha exacta y el motivo del traslado de esta cruz a Turundeo, pero su presencia nos transporta hasta los tiempos remotos en los cuales el mundo se modificó para los habitantes de la región y el Tochpan prehispánico”, recalcó el doctor Jospep Zalez.

La cruz atrial de Turundeo tiene motivos florales y vegetales, con lo cual se origina ese sincretismo religioso que significó el choque del mundo europeo y el prehispánico. “Estas cruces se colocaban en el centro de los atrios, como símbolo y eje del espacio sagrado, ordenadoras y organizadoras de la evangelización”.

Finalmente, Josep Zalez Zalez comentó que en esta cruz, actualmente es visible el espacio que ocupaba el típico elemento de obsidiana que ha sido rellenado con cemento.